POR QUE LOS MUSULMANES NO COMEN CARNE DE
CERDO
Por: SEIED SAID AJTAR RIZVI
¡Oh humanos! Disfrutad de
todo lo lícito y bueno que contiene la
tierra; más no sigáis los pasos de Satanás;
porque es vuestro enemigo declarado. El sólo
os induce al mal y la obscenidad y a que
digáis de Dios lo que ignoráis.
Sura 2, aleyas 168-169
El Islam es una religión
racional: todos sus principios y
mandamientos se hallan basados en un
profundo razonamiento. El Islam demuestra
que el hombre es inocente al nacer, que el
bien y el mal se aprenden gradualmente. El
Islam enseña que se deben alcanzar las
virtudes y evitar costumbres que arrastran
hacia la perversión, ya que el bien y el mal
se hallan en el hombre de acuerdo a la
educación que reciba y al medio ambiente en
el que se desarrolle su vida cotidiana.
El ser humano posee deseos
naturales, aquellos del alimento, la
necesidad del sueño y del sexo; también
tiene sentimientos naturales, por ejemplo,
felicidad, rencor, dolor, amor, temor,
fastidio y avaricia. Esta última es
originada por el instinto de posesión. Un
instinto insatisfecho de consolidación
alimenta la envidia y, eventualmente, ambas
suscitan el egoísmo. El Islam, no obstante,
no recomienda que se eliminen estos siete
sentimientos, como lo hacen otras
religiones, sino que ofrece un método para
controlarlos, porque mientras que el hombre
viva, éstos existirán. Ellos son semejantes
al motor de un vehículo: el conductor es
quien debe controlarlo y guiarlo hacia metas
útiles. La educación islámica es la que guía
al hombre hacia el bien.
La prohibición de comer cerdo
en el Islam constituye un gran salto hacia
delante en la historia de la evolución
humana. Considerando que la sangre es,
virtualmente, nuestra corriente vital y que
todo lo que consumimos afecta, en última
instancia, a nuestro sistema sanguíneo, es
necesario seleccionar nuestras comidas.
Resulta evidente que el hombre de más
avanzada concepción revolucionaria es aquel
que más cuidadosamente selecciona sus
alimentos. Sabemos que en el pasado, los
pueblos salvajes de África fueron
antropófagos. Algunos aborígenes de Malaya y
ciertos pueblos de Borneo y Nueva Guinea, no
saben distinguir los alimentos: ingieren
víboras, gusanos, ratas, y todo cuanto
tengan a su alcance. En la actualidad, el
adelanto de la naturaleza humana no se
limita a la abstención de carne de cerdo,
sino que comprende también la carne
mortecina o de riña, aún sean vacas,
corderos o gallinas. Esto está prohibido por
el Islam. Aparte de lo expuesto
anteriormente, los musulmanes rechazamos
comer carne de animales de presa, como la
del león, tigre, leopardo, y además, la de
víboras, gatos, perros, ratas, etc.,
considerados dentro de las leyes islámicas
como animales impuros. Esta prohibición se
halla basada en el deseo de purificación de
la propia naturaleza, ya que el alimento una
vez ingerido, no entra sólo en el intestino
y se convierte en excremento; es absorbido y
metabolizado en el sistema y circula por
todas partes del cuerpo humano, incluyendo
el cerebro, y este hecho, de una manera no
insignificante por cierto, afecta a la
naturaleza del hombre. Dijo el Imam Alí Ibn
Abi Talib (P): “El estómago es la
puerta de todos los males”.
El Islam permite a los
musulmanes ingerir carne pura, y no prohíbe
ni estimula a nadie a convertirse en
vegetarianos. Algunos arguyen que si al
cerdo se lo alimenta con comida sana, se
puede entonces consumir su carne. La
respuesta para esta controversia es la
siguiente: se puede alimentar al cerdo con
una mezcla saludable, pero no se puede
cambiar su naturaleza, UN CERDO ES UN CERDO,
no puede sufrir variantes por medio de
injertos, como una planta.
El cerdo es, por naturaleza,
haragán e indulgente en el sexo; le disgusta
la luz del sol y carece de energía para
luchar; come casi todo lo que encuentra a su
alrededor, sea excrementos o cualquier
inmundicia. De todas las carnes de animales,
el cerdo constituye la cuna más grande de
gérmenes dañinos y es el principal
reservorio para la infección humana. Además,
el porcentaje de grasas en el cerdo es mucho
mayor que en cualquier otra carne: el 91% en
la de cerdo, 56% en la de cordero, y 35% en
la de vacunos. Otra experiencia en carnes:
tómese tres trozos de carne de igual tiempo
y tamaño, uno de cerdo, otro de vaca y un
tercero de cordero; expóngase todos al sol.
El de cerdo será primero en pudrirse, luego
lo hará el de cordero y finalmente el de
vaca. Algunas veces la carne vacuna se seca
sin llegar a pudrirse. Pero si colocamos los
mismos trozos de carne en un recipiente y lo
ponemos a cocinar, el cerdo será el último
en hacerlo, y nadie puede garantizar que no
existan gérmenes dañinos en el cerdo cocido.
Según investigaciones
médicas, se requieren tres horas para hacer
la digestión de carne de cordero y de vaca,
en cambio, se necesitan cinco horas para el
cerdo. Proliferan tantas plantas que son
comestibles: algunas pueden curar
enfermedades, otras son venenosas y causan
la muerte: de igual manera existen carnes
dañinas para el hombre, como la de cerdo,
cuyo efecto tóxico se halla latente y con el
transcurso de los años degenera en serias
enfermedades.
El artículo a continuación es
obra de Seied Said Ajtar Rizvi, un
catedrático de la República Islámica del
Irán; fue extractado y traducido por los
Hermanos Musulmanes de la Mezquita At-Tauhid.
Ha sido presentado al amable lector como una
entrevista, cuyo tema central es la
prohibición islámica relativa al cerdo:
Pregunta::
¿Cuáles son las enseñanzas del Islam sobre
el cerdo?
Respuesta:
El puerco es absolutamente impuro, y comer
su carne, su grasa, etc., así como utilizar
su piel o cualquier otra parte, está
estrictamente prohibido. Dios ha dicho en
varias partes del Sagrado Corán:
Os están vedados lo
mortecino, la sangre, la carne de cerdo y
todo lo que haya sido sacrificado con la
invocación de otro nombre que no sea el de
Dios; los animales estrangulados, los
ultimados a golpes, los muertos a causa de
una caída o cornada, los atrapados por una
fiera —salvo que alcancéis a sacrificarlos
ritualmente—, lo que haya sido sacrificado
para los ídolos, y también están vedados los
cobrados por las flechas (en la caza),
porque ello es una profanación.
Hoy los incrédulos desesperan
de haceros renunciar a vuestra religión. ¡No
temáis, pues, mas temedme! Hoy os he
perfeccionado vuestra religión; os he
agraciado generosamente y os he elegido el
Islam por religión. (Sura 5, Aleya 3. Ver
también Sura 16, Aleya 115).
P:
¿Por qué, en cambio, los
cristianos pueden comer cerdo?
R:
Discrepo con Ud., según la Biblia tampoco
los cristianos pueden comer puerco; dicen
las Escrituras: “el cerdo, que divide
la pezuña y no rumia, es inmundo para
vosotros. No comeréis su carne ni tocaréis
su cadáver; será inmundo para vosotros”.
Lo mismo es ordenado en Deuteronomio
14,8.
Asimismo, el Dr. E. A. Widmer
explica en su artículo “Puerco, Hombre y
Enfermedades” (Buena Salud, vol. 69, N°
1): “El puerco es uno de los elementos más
comunes en la dieta de algunas personas,
pero es uno de los más dañinos. Dios no
prohibió a los hebreos comer cerdo solamente
para demostrarle su autoridad, sino a causa
de no ser un alimento apropiado para el
hombre”. En efecto, el puerco era
considerado inmundo por los fenicios,
etíopes y egipcios... Para los judíos la
carne de cerdo era abominable. El profeta
Isaías condena a los hebreos degenerados
que lo consumían en sus fiestas idólatras
(Isa. 65: 4; 66:17). Durante el reinado de
Antíoco IV Epifanes (175-163 A.C.), que
pertenecía a la opresora dinastía helénica
de los Seleucidas, la carne de cerdo fue
utilizada como elemento de tortura. Esta era
ofrecida a los judíos bajo coacción para
determinar si eran leales a la religión de
sus ancestros o aceptaban las costumbres
impuestas por sus conquistadores:
A Eleazar, varón de avanzada
edad y noble aspecto, abriéndole la boca,
querían forzarlo a comer carne de puerco.
Pero él, prefiriendo una muerte gloriosa a
una afrentosa vida, iba de su propia
voluntad al suplicio, y la escupía, como han
de hacer los que tienen valor para rechazar
de si cuanto no es lícito para comer... (2
Macabeos 6:18 al 31).
Es muy digno de memoria lo
ocurrido a siete hermanos que con su madre
fueron presos y a quienes el rey quería
forzar a comer carne de puerco prohibida y
por negarse a comerla fueron azotados. Uno
de ellos, tomando la palabra, habló así::
“Estamos prontos a morir antes de
traspasar las leyes”. Irritado el
rey, dio orden de cortar la lengua al que
había hablado, y de arrancarle el cuero
cabelludo, y cortarle las manos y pies a la
vista de los otros hermanos y de su madre.
Mutilado de todos sus miembros, mandó el rey
acercarle al fuego y, vivo aún, freírle en
la sartén. Mientras el vapor de ésta llegaba
bastante lejos, los otros, con la madre, se
exhortaban a morir generosamente, diciendo:
“El Señor Dios nuestro nos mira y
tendrá compasión de nosotros”.
(2 Macabeos 7:1 al
42).
Aunque estas citas pertenecen
al Antiguo Testamento, desde ya le anticipo
que Jesús nunca derogó la Ley de Moisés::
“No penséis que he venido a derogar la
Ley o los Profetas; no he venido a
derogarla, sino a cumplirla. Porque en
verdad os digo que antes pasarán el cielo y
la tierra que falte una letra o una tilde de
la Ley hasta que todo se cumpla”.
(Mateo 5:17 al 19).
P:
Todo lo que Ud. dice es muy cierto, sin
embargo, hablando francamente, no encuentro
nada de malo en el cerdo. Todo lo que Ud.
dice es muy cierto, sin embargo, hablando
francamente, no encuentro nada de malo en el
cerdo.
R:
El hábito de comer cerdo es una costumbre
occidental. Espero que Ud. no sea de los que
piensan que todas las que provienen de
Occidente son costumbres civilizadas. Al
orientar los principios dietéticos de los
hijos de Israel, y luego de los Musulmanes,
Dios otorgó mandamientos que aportan
continuos beneficios para la humanidad. El
análisis del conocimiento científico sobre
contagio de enfermedades, proveniente de la
medicina moderna, justifica adecuadamente a
esta antigua ley.
P::
Pero el cerdo no es el único animal que
transmite enfermedades. También la vaca y la
oveja son portadores de gérmenes patógenos.
R:
Bueno, pero por qué limitar su
cuestionamiento a la vaca y la oveja?. Bien
sabemos que incluso los vegetales contienen
microbios. Pero el cerdo reina como supremo
soberano entre todos los portadores de
gérmenes de lo que los seres humanos se
pueden alimentar. Cuanto más conocemos al
puerco, más lo condenamos.
P:
¿Puede nombrarme algunos de los gérmenes que
el cerdo contagia?
R:
He aquí una lista de gérmenes y parásitos
que se encuentran en el cerdo. Todos ellos
son contagiosos. Muchos de ellos son
fatales. Cuánto más avanza la ciencia, más
queda demostrado que el Islam es correcto.
La ciencia parasitológica de
nuestros días reconoce entre otros, al
protozoo ciliado, la tenia o lombriz
solitaria del cerdo, y la triquina o lombriz
intestinal, entre las afecciones más
importantes que el cerdo contagia al hombre.
P::
¿Puede explicarme en lenguaje simple, las
enfermedades que ha nombrado?
R:
El protozoo ciliado, cuyo nombre en latín es
“Balantidium Coli”, es un parásito que se
aloja en el intestino grueso, “el
protozoario más grande que afecta al
hombre”. El protozoo ciliado, cuyo nombre en
latín es “Balantidium Coli”, es un parásito
que se aloja en el intestino grueso, “el
protozoario más grande que afecta al
hombre”.
P:
¿Cuál es la relación del “Balantidium Coli”
con el cerdo, y cómo afecta al hombre?
R:
Este microbio habita
normalmente las entrañas del cerdo. Es
excretado en las heces del cerdo y, al
encontrar un medio ambiente que no es
adecuado para su supervivencia, desarrolla
una cáscara a su alrededor llamado “quiste”.
Dicho quiste contiene parásitos vivos, los
cuales al entrar en contacto con la
alimentación del hombre (agua, vegetales)
entra en su intestino. Este fenómeno fue
descubierto por el Dr. Malmston en 1857 y
estudiado también por el Dr. Stein en 1862.
El Dr. E. A. Widmer, escribió en su antes
mencionado artículo “Puerco, Hombre y
Enfermedades”:
Este microbio habita
normalmente las entrañas del cerdo. Es
excretado en las heces del cerdo y, al
encontrar un medio ambiente que no es
adecuado para su supervivencia, desarrolla
una cáscara a su alrededor llamado “quiste”.
Dicho quiste contiene parásitos vivos, los
cuales al entrar en contacto con la
alimentación del hombre (agua, vegetales)
entra en su intestino. Este fenómeno fue
descubierto por el Dr. Malmston en 1857 y
estudiado también por el Dr. Stein en 1862.
El Dr. E. A. Widmer, escribió en su antes
mencionado artículo “Puerco, Hombre y
Enfermedades”:
“El protozoo ciliado conocido
técnicamente como “Balantidium Coli, es
extremadamente frecuente en el porcino.
Recientes estudios en diversos países
revelan una incidencia del 21 al 100 por
ciento. Este organismo es mucho menos común
en el hombre. La incidencia general del uno
por ciento reportado en Puerto Rico es
representativa de la incidencia en muchos
países. Cuando se encuentra en el hombre
puede dar como resultado síntomas clínicos
serios. La evidencia, apunta firmemente
hacia el cerdo como la fuente principal de
la infestación humana.
P:
¿Y cuáles son esos síntomas
clínicos serios causados por éste microbio?
R:
Produce disentería incurable.
La disentería es una enfermedad conocida por
la gente.
Los síntomas de esta dolencia
son horriblemente agudos y puede terminar
fatalmente. Desafortunadamente no hay
ninguna cura específica para la disentería
causado por Balantidium Coli hasta la fecha.
De acuerdo con el Dr. Chandler, en su libro
“Parasitosis Animal y enfermedad humana”:
“Es solamente en los países donde se cría
ganado porcino y donde hay un contacto
estrecho entre el hombre y éste animal, que
esta enfermedad es común”..
P:
¿Qué otros gérmenes son transmitidos del
cerdo al hombre?
R:
Hay muchos más. Por ejemplo
está la “Trichinella Spiralis” causante de
la triquinosis.
Hay muchos más. Por ejemplo
está la “Trichinella Spiralis” causante de
la triquinosis.
El Dr. Glen Shepherd escribió
un artículo sobre los peligros de la
ingestión de la carne de cerdo en Mayo de
1952, publicado en el Washington Post; La
información que damos a continuación fue
extraída de dicho artículo: “Una de
cada seis personas en los Estados Unidos de
América y el Canadá, posee gérmenes en sus
músculos —triquinosis— por comer cerdo
infectado con triquina o “Trichinella
Spiralis”. Mucha gente infectada no
tiene síntomas aparentes. Muchos de los que
están infectados no tienen ningún síntoma;
la mayoría se recupera lentamente; muchos
mueren; otros se convierten en inválidos de
por vida: todos ellos negligentes
consumidores de cerdo”. El Dr. Shepherd
continúa en su nota: “Nadie se halla
inmune a esta peste y no existe cura alguna.
Ni antibióticos, ni drogas, ni vacunas
producen efecto sobre estos minúsculos
fantasmas mortales. La real solución
consiste en prevenir la infección. Las
larvas de triquina más grandes miden 1/8 de
pulgada de largo y alrededor de 1/400 de
pulgada de ancho (unos 400 micrones de largo
por 250 micrones de ancho). Permanecen vivas
durante más de cuarenta años encerradas en
minúsculas cápsulas invisibles que se
encuentran entre las fibras musculares.
Cuando se come carne infectada, se digieren
esas cápsulas de larvas latentes y éstas
comienzan a desarrollarse totalmente: cada
una alrededor de 1500 vástagos. Penetran en
el torrente sanguíneo una o tres semanas
luego de haber ingerido las larvas madres.
Puesto que muchos órganos pueden ser
invadidos por las larvas de Trichinella
Spiralis, los síntomas toman la forma de
enfermedades menos graves: esto dificulta el
diagnóstico. Los métodos comunes con baños
de sal y acción de fumíferos no las
deterioran. Ni siquiera la inspección
estatal en frigoríficos y mataderos puede
identificar la carne infectada por
triquinosis”. Agreguemos que la
triquinosis o triquimiasis es una enfermedad
que se contrae por ingestión de carne de
cerdo triquinoso, y de embutidos en idéntica
condición, que se produce por las larvas de
Trichinella Spiralis y se presenta en
músculos o en el intestino delgado en el
estado adulto. Recordemos que en el lenguaje
popular se utiliza la palabra puerco como
sinónimo o para identificar al hombre
desaliñado, sucio, grosero; ruin, venal y
represor. Además, el Islam denomina a todos
los alimentos y costumbres permitidos
(lícitos) con la voz árabe Halal. Como así
también, las carnes impuras (como la de
cerdo), las bebidas alcohólicas, los juegos
de azar, el baile entre hombres y mujeres,
la ropa inapropiada, el derroche, la
acumulación de riquezas, etc., son
severamente condenados como Haram,
prohibidos.
P::
Me gustaría saber más sobre esta enfermedad,
la triquinosis.
R:
El Dr. Widmer escribe en el artículo
“Puerco, hombre y enfermedad”: “El
gusano triquina está esencialmente limitado
a Europa Central y a aquellas zonas
templadas de América en que sus emigrantes
se radicaron”. “En comparación con el
protozoo ciliado y la tenia del cerdo o
lombriz solitaria, el gusano triquina
produce los efectos más serios en el cuerpo
humano. Después del apareamiento, las
hembras producen las larvas que invaden, los
vasos sanguíneos distribuyéndose hacia todas
las partes del cuerpo. Estas larvas
migratorias pueden invadir músculos
esqueléticos, cerebro, huesos, médula ósea,
retina y pulmones. Cada hembra puede
producir más de 1.500 larvas, y desde que
los gusanos aún inmaduros pueden invadir
muchos órganos del cuerpo síntomas clínicos
pueden aparecer. En caso de infecciones
importantes, la muerte puede tener lugar en
la segunda o tercera semana, pero a menudo
ocurre entre la cuarta y la sexta semana
posterior a haber sido expuesto al contagio.
Las predicciones respecto a la mejoría de
los enfermos afectados por este mal, varían
de acuerdo a la ubicación, cantidad de
larvas triquina, severidad de los síntomas y
condición física del paciente”.
Veamos ahora una interesante observación.
P:
¿Cuál es esa interesante observación?
R:
“Triquinosis”, la patogenia causada por el
gusano triquina, brota como una epidemia. Su
relación con los cerdos, fue conocida por la
gente desde hace miles de años. Aquellos
que no creen en el origen divino de las
leyes Mosaica e Islámica, dicen que fue a
causa de estas epidemias que esas religiones
prohibieron el puerco. En el mismo artículo
que veníamos citando dice: “Es generalmente
aceptado que la presencia del gusano
triquina en la carne de cerdo fue el
fundamento de la prohibición de su uso en la
alimentación de los judíos”. En su libro
“Historia de la Parasitología” W. D. Foster
(1965) enfatiza este punto de vista cuando
escribe:
“Triquinosis”, la patogenia
causada por el gusano triquina, brota como
una epidemia. Su relación con los cerdos,
fue conocida por la gente desde hace miles
de años. Aquellos que no creen en el origen
divino de las leyes Mosaica e Islámica,
dicen que fue a causa de estas epidemias que
esas religiones prohibieron el puerco. En el
mismo artículo que veníamos citando dice:
“Es generalmente aceptado que la presencia
del gusano triquina en la carne de cerdo fue
el fundamento de la prohibición de su uso en
la alimentación de los judíos”. En su libro
“Historia de la Parasitología” W. D. Foster
(1965) enfatiza este punto de vista cuando
escribe:
No puede afirmarse que las
prohibiciones de judíos y musulmanes sobre
el consumo de carne porcina provengan de la
observación simple de los brotes epidémicos
de triquinosis. La asociación de la
enfermedad con comer puerco pudiera muy bien
estar al alcance de la capacidad intelectual
de los pueblos primitivos. Sin embargo, lo
sorprendente es que ninguna otra comunidad
llegó a la misma conclusión, incluso en
regiones con condiciones similares (como en
China). Y realmente analizando objetivamente
la historia, podemos reconocer que
existieron numerosas epidemias que
ciertamente fueron a causa de la
triquinosis.
P:
¿Qué utilidad tiene hablar de epidemia en
tiempos lejanos?. Seguramente con el avance
de la ciencia médica, tales enfermedades
deben haber sido erradicadas de la faz de la
tierra.
R:
Desafortunadamente, ese no es
el caso. El mismo artículo que hemos
mencionado expresa: “Los brotes de
triquinosis son todavía comunes en los
Estados Unidos. Entre el 9 y 25 Mayo de
1968, cuatro de los siete miembros de una
familia en Willoughby, Ohío, desarrollaron
síntomas de triquinosis. La familia había
adquirido un embutido de un frigorífico
local, y luego lo dejaron en aceite por
varios días, consumiéndolo luego crudo.
(“Morbidez y Mortalidad, Reseña Semanal, vól.
17, N° 23), “En mayo de 1968 los ocho
miembros de una familia en New Berlin,
Wisconsin, enfermaron de algo “parecido a
la gripe o influenza”. Evidencia posterior,
permitió diagnosticar triquinosis. Todos
habían comido hamburguesas de “carne de
vaca” cruda. Se supo luego...
Desafortunadamente, ese no es
el caso. El mismo artículo que hemos
mencionado expresa: “Los brotes de
triquinosis son todavía comunes en los
Estados Unidos. Entre el 9 y 25 Mayo de
1968, cuatro de los sie¬te miembros de una
familia en Willoughby, Ohío, desarrollaron
síntomas de triquinosis. La familia había
adquirido un embutido de un frigorífico
local, y luego lo dejaron en aceite por
varios días, consumiéndolo luego crudo.
(“Morbidez y Mortalidad, Reseña Semanal, vól.
17, N° 23), “En mayo de 1968 los ocho
miembros de una familia en New Berlin,
Wis¬consin, enfermaron de algo “parecido a
la gripe o influenza”. Evidencia posterior,
permitió diagnosticar triquinosis. Todos
habían comido hamburguesas de “carne de
vaca” cruda. Se supo luego...
P::
Si esto fue causado por carne de vaca, ¿por
qué debería individualizarse al cerdo como
único culpable?
R:
¡No sea apresurado, mi amigo!
Déjeme terminar el informe. Este sigue
diciendo: “Se supo luego que esas
hamburguesas de carne de vaca, habían sido
contaminadas con carne de cerdo infectada
con triquina, puesto que el simple hecho de
ser picada no protege a la carne de la
contaminación (C.D.C. Veterinaria, Notas
sobre Salud Pública, Febrero 1969). Las
hamburguesas fueron compradas en un mercado
local donde se usaba la misma máquina de
picar carne para vaca o cerdo”. Y le ofrezco
un tercer informe: “En diciembre de 1969, la
triquinosis fue diagnosticada en 76 personas
en Washington, Missouri. Esta aparición fue
atribuida a la ingestión de carne de cerdo
manufacturada por un frigorífico local, que
no fue adecuadamente procesada como para
destruir las larvas infecciosas (“Morbidez y
Mortalidad, Reseña semanal, vol. 18 N° 9)
¡No sea apresurado, mi amigo!
Déjeme terminar el informe. Este sigue
diciendo: “Se supo luego que esas
hamburguesas de carne de vaca, habían sido
contaminadas con carne de cerdo infectada
con triquina, puesto que el simple hecho de
ser picada no protege a la carne de la
contaminación (C.D.C. Veterinaria, Notas
sobre Salud Pública, Febrero 1969). Las
hamburguesas fueron compradas en un mercado
local donde se usaba la misma máquina de
picar carne para vaca o cerdo”. Y le ofrezco
un tercer informe: “En diciembre de 1969, la
triquinosis fue diagnosticada en 76 personas
en Washington, Missouri. Esta aparición fue
atribuida a la ingestión de carne de cerdo
manufacturada por un frigorífico local, que
no fue adecuadamente procesada como para
destruir las larvas infecciosas (“Morbidez y
Mortalidad, Reseña semanal, vol. 18 N° 9)
P:
Bueno, este último informe presenta el
problema en su real perspectiva. La
enfermedad se contagia porque el cerdo no
fue procesado adecuadamente. Pero con los
métodos científicos modernos toda bacteria
puede ser destruida.
R:
Eso es solamente una ilusión. El Dr.
Shepherd escribe: “Los métodos ordinarios de
salado y ahumado, no matan a estos gusanos.
Ni tampoco las inspecciones gubernamentales
de los establecimientos de empaque,
frigoríficos y mataderos, pueden identificar
toda la carne de cerdo contaminada”. El Dr.
Widmer dice: “Es importante hacer notar que
desde los tiempos en que Dios dio sus
mandamientos a los hijos de Israel, hasta la
presente década, la ciencia médica no ha
obtenido métodos curativos para los que
sufren triquinosis. El tratamiento consiste
en aliviar los síntomas causados por los
gusanos mas que en destruir a dichos
parásitos”. Después de leer estas opiniones
de los especialistas, Drs. Shepherd y Widmer,
podemos presumir que no hay garantías de
inmunidad en caso de consumir carne de cerdo
afectado por el gusano “trichinella”. Comer
cerdo es extremadamente riesgoso, es jugar
con la salud o la vida.
P: Decía Ud. al principio que
el cerdo reina como supremo soberano entre
los mayores contenedores de gérmenes de las
carnes conocidas para la alimentación
humana. Me gustaría tener una lista
detallada de todos esos gérmenes.
R:
Incluyendo las bacterias y gusanos a que
hicimos referencia antes, el cerdo es
portador de los siguientes gérmenes y
parásitos:
Incluyendo las bacterias y
gusanos a que hicimos referencia antes, el
cerdo es portador de los siguientes gérmenes
y parásitos:
1- Lombriz solitaria. Tenia.
2- Lombriz intestinal
3- Anquilóstomo
4- Faciolopsis Buski
5- Paragonimus
6-Clonorchis Sinesis
7- Erysipelothrix
Rhusiophathiae
Comencemos por la lombriz
solitaria. Llamada también “Tenia Solium” en
latín. El cerdo es una de las principales
fuentes de contagio de esta infección. La
incidencia de contagio humano o con la tenia
del puerco varía en todo el mundo. En su
reconocido estudio “Este mundo agusanado”
(1947) Stoll estima que dos millones y medio
de personas en todo el mundo estaban
infectadas con este organismo.
P::
¿Qué puede decirnos de la lombriz
intestinal?
R:
Este parásito de seis a doce
pulgadas de largo, es también conocido como
“gusano viajero”, porque migra a varios
órganos del cuerpo humano. El Dr. Ramson
menciona en “Temas de Parasitología” que
estos parásitos del hombre son idénticos a
los hallados en el ganado porcino y
pertenecen a la misma especie. Esto
significa que el gusano que se encuentra en
el cerdo es sumamente fácil de transmitirse
al ser humano y al que causa gran cantidad
de daños. El mismo concepto podemos
encontrarlo en la Enciclopedia Británica,
bajo el término “Roundworn”, o sea: gusano
redondo, lombriz intestinal.
Este parásito de seis a doce
pulgadas de largo, es también conocido como
“gusano viajero”, porque migra a varios
órganos del cuerpo humano. El Dr. Ramson
menciona en “Temas de Parasitología” que
estos parásitos del hombre son idénticos a
los hallados en el ganado porcino y
pertenecen a la misma especie. Esto
significa que el gusano que se encuentra en
el cerdo es sumamente fácil de transmitirse
al ser humano y al que causa gran cantidad
de daños. El mismo concepto podemos
encontrarlo en la Enciclopedia Británica,
bajo el término “Roundworn”, o sea: gusano
redondo, lombriz intestinal.
P:
¿Qué es el anquilóstomo?
R:
Los gusanos llamados anquilóstomos, que
producen en el hombre la enfermedad conocida
como anquilostomiasis, entran al cuerpo
humano (en su primera etapa de su
desarrollo) agujereando la piel o bien a
través de una herida abierta. Los cerdos al
comer excreciones humanas conteniendo huevos
de los parásitos, los incuban hasta que se
desarrollan como gusanos jóvenes. Cuando
salen del cerdo, son infecciones para el
hombre. Esta infestación es prevaleciente en
países tropicales. La Enciclopedia Británica
(vol. II) expresa bajo la palabra “Hookworn:
Anquilóstomo”.
La Anquilostomiasis es una
parasitósis intestinal causada por dos
clases de parásitos. “Ancylostoma duodenale
y el Necator Americanus. Es una plaga de
climas tropicales que produce debilitamiento
y anemia en la población. La anemia en la
anquilostomiasis es el resultado de la
succión de sangre por el gusano en su fase
adulta alojado en el intestino humano y la
concomitante inflamación intestinal. Cada
uno de los anquilostomos duodenales por si
mismo puede extraer alrededor de un
centímetro de sangre por día. El Necator
Americanus, como succionador de sangre es
cinco veces más eficiente. “En general los
síntomas clásicos de la infección grave
incluyen palidez de la piel y las membranas
mucosas, retención de líquidos en la cara y
las extremidades, estreñimiento alternado
con diarrea, tensión abdominal, aumento del
apetito de alimentos voluminosos o
sustancias inusuales (ingestión de arcilla o
barro), desórdenes de la sexualidad (retraso
de la pubertad, impotencia, menstruación
irregular), insuficiencia endocrina, atrofia
del crecimiento, debilidad cardiaca,
palpitaciones, hipersensibilidad cutánea al
frío, decaimiento físico, fatiga, depresión,
embotamiento, apatía y melancolía”.
P:
¿Qué puede decirnos acerca de “Faciolopsis
Buski”?
R:
Este parásito fue descubierto por Lankaster
en 1857 y por Odliver en 1902. Se mantiene
en vida latente en el intestino delgado del
cerdo durante mucho tiempo. Al abandonar el
intestino del cerdo, el parásito contamina
al caracol de agua, el cual a su vez infecta
al hombre. Es frecuente en China.
P:
¿Qué es el parásito llamado “Paragonimus”?
¿Qué es el parásito llamado
“Paragonimus”?
¿Qué es el parásito llamado
“Paragonimus”?
R:
Este parásito que habita en los pulmones del
cerdo, fue descubierto por el Dr. Mason en
1880. Es un parásito muy común que causa
neumonía en los puercos. Todavía no existe
la forma de matar al parásito en los
tejidos, ni nadie ha descubierto un método
para expulsarlo. La consecuencia
epidemiológica es ictericia.
P::
Vayamos ahora a la “Clonorchis Sinesis”
R:
Este parásito fue descubierto y descrito por
Cobbold en 1875 y Looss en 1907. Es un
parásito succionador, que se aloja en el
canal biliar del hígado del cerdo, el cual
es el origen de esta parasitósis que
contamina a la persona expuesta a estrecho
contacto con puercos. La frecuencia de esta
enfermedad en China, Taiwan, Japón, Corea y
el Sur de la India y Vietnam, apunta otra
vez a la relación con cerdos... Produce
gravísimas afecciones en el hígado y el
tórax humano.
P:
¿Qué enfermedades son las que produce?
R:
Si el parásito se presenta en los pulmones,
causa neumonía; si aparece en los bronquios,
produce sofocación y ahogos; y si se aloja
en el intestino, causa obstrucción
intestinal o pancreatitis aguda. También
puede producir Clonorquiasis, una particular
enfermedad hepática. El hígado se agranda
apareciendo ictericia severa, diarrea y
adelgazamiento. Puede terminar fatalmente.
La ciencia médica a pesar de sus tenaces
esfuerzos, no ha sido aún capaz de
proporcionar ningún tratamiento específico.
Las complicaciones que puede producir esta
afección son la formación de piedras en el
hígado y cáncer.
Si el parásito se presenta en
los pulmones, causa neumonía; si aparece en
los bronquios, produce sofocación y ahogos;
y si se aloja en el intestino, causa
obstrucción intestinal o pancreatitis aguda.
También puede producir Clonorquiasis, una
particular enfermedad hepática. El hígado se
agranda apareciendo ictericia severa,
diarrea y adelgazamiento. Puede terminar
fatalmente. La ciencia médica a pesar de sus
tenaces esfuerzos, no ha sido aún capaz de
proporcionar ningún tratamiento específico.
Las complicaciones que puede producir esta
afección son la formación de piedras en el
hígado y cáncer.
P:
¿Hay alguna otra enfermedad relacionada con
el puerco?
R:
Si, existe el “Erysipelas” y la “Haemptysis
Endémica” (emanación de sangre por los
pulmones); puede encontrarse también la
“Brucellosis” o aborto porcino.
P:
P: ¿Qué es Erysipelas?
R:
Esta enfermedad es causada por el microbio
Erysipelothrix Rhusiophathiae. Tiene formas
agudas y formas crónicas. El síntoma en la
forma aguda es principalmente fiebre alta
con reducción de la actividad y el apetito.
Usualmente trae aparejada una muerte rápida.
En su forma crónica, Erysipelas causa
costras y despellejamientos de pequeñas
áreas de la piel, dejando también daños
residuales en las articulaciones y en las
válvulas del corazón. Esto puede dejar como
secuela invalidez, o la muerte súbita. Para
más detalles de esta enfermedad puede
consultarse la Enciclopedia Chambers (Nueva
Edición Revisada 1968, bajo la palabra
“Cerdo” y en la Enciclopedia Popular
Americana de 1960, volumen 15, bajo la misma
denominación.
P:
¿Cuál es la relación de Erysipelas con el
cerdo? ¿Cuál es la relación de Erysipelas
con el cerdo?
R:
Según la Enciclopedia Chambers, esta
bacteria “puede sobrevivir por un largo
período en la suciedad del cerdo y asimismo
puede ser hallada en el organismo de
alrededor del 30 por ciento de los cerdos
“sanos”. Su erradicación es imposible y la
propagación de la enfermedad no puede ser
tratada como una simple infección. Lo más
gravoso es que la misma bacteria, causa la
misma enfermedad en el hombre. Por tanto,
quien quiera comer cerdo, incluso eligiendo
“cerdos sanos”, está en peligro de dicho
contagio”.
P:
Ahora comprendo la profunda sabiduría de la
ley Islámica al prohibir el puerco, de hecho
estoy sumamente alarmado con este
descubrimiento. Puede ahora explicarme la
afección llamada “Haemptysis Endémica”?
R:
Como lo expliqué antes se
trata de emanación de sangre por los
pulmones. Esta patología es bastante común
en China, Japón, Taiwan y otros países donde
predomina el consumo de carne porcina. Los
que padecen la enfermedad sufre de tos con
esputo herrumbroso, y tienen repetidos
ataques con profusa hemorragia pulmonar.
Este mal que es habitual en países donde los
seres humanos viven en contacto con cerdos,
muestra ciertamente que este animal es el
reservorio de la infección. Esta enfermedad
prácticamente no existe en países donde el
cerdo no es preferido.
P:
Qué es “Brucellosis”? ¿Qué es “Brucellosis”?
R:
Según la Enciclopedia Popular Americana vol.
15. “Brocellosis o aborto porcino” es
peligrosa no solamente por las pérdidas de
ganado, sino porque la enfermedad puede ser
contagiada al hombre. En el porcino, la
brucellosis causa abortos y esterilidad. Es
difícil de diagnosticar y prácticamente
imposible de curar. Se recomienda eliminar
el ganado infestado”.
Abreviando, el cerdo, supremo
portador de gérmenes, es la causa de muchas
serias y fatales enfermedades, entre ellas
disentería, triquinosis, lombriz solitaria,
lombrices intestinales, anquilostomiasis,
ictericia, neumonía, sofocación, obstrucción
intestinal, pancreatitis aguda,
agrandamiento del hígado, diarrea,
adelgazamiento, formación de piedras en el
hígado, cáncer, anemia, fiebre alta, retraso
del desarrollo y crecimiento en niños,
fiebre tifoidea, invalidez, problemas
cardíacos, aborto, esterilidad, ocasiona el
renacimiento de antiguas enfermedades,
estimula el reumatismo y el asma, provoca la
debilitación de la memoria y la caída del
cabello.
P:
Ahora estoy totalmente convencido que el
puerco más que un alimento es un paquete de
veneno y sin embargo, he oído a muchas
personas decir, que actualmente los cerdos
son criados en condiciones higiénicas
óptimas y comen alimentos limpios y que son
bastante diferentes de sus antepasados que
se alimentaban con suciedad humana y
porquerías, y que su carne no es peligrosa
para la salud.
R:
Todos los informes médicos a que hicimos
referencia son sobre estos mismos cerdos que
son criados en condiciones higiénicas
excelentes, y que de todos modos portan
gérmenes. Estos son descubrimientos de los
tiempos más recientes, basados en
experiencias de la cría moderna de cerdos.
Podemos recordar algunas de
las afirmaciones médicas al respecto:
“Balantidium Coli es
extremadamente común en porcinos. Recientes
estudios revelan una incidencia del 21 al
100 por ciento”.
“Es solamente en países donde
se cría el cerdo... que esta enfermedad es
común.”
“Una de cada seis personas en
EE.UU. y el Canadá tienen gusanos en sus
músculos por comer cerdo”.
“Nadie es inmune a esta
enfermedad y no hay cura para ella. Ni
antibiótica, drogas ni vacunas afectan a
estos minúsculos gusanos mortíferos”.
“No hay forma de matar el
parásito (Paragonimus) en los tejidos, ni
nadie ha encontrado el método de
expulsarlos”.
“La ciencia médica, a pesar
de sus grandes esfuerzos no ha podido
producir ningún tratamiento específico
(Clonorchiasis)”.
“Erysipelothrix” se encuentra
en el cuerpo del 30 por ciento de los cerdos
sanos. Su erradicación es imposible”.;.
En nuestros días, los
criadores de porcinos continúan aplicando
los llamados principios higiénicos modernos
en la crianza de cerdos. Pero, aún así, el
resultado es el mismo.
Finalmente, en obsequio de la
presente discusión, aceptemos que llegará el
día, si Dios quiere, en que las drogas
contrarrestarán los efectos dañosos de los
gérmenes y parásitos de que los cerdos son
portadores. Pero incluso así, no se
justificará el uso de la carne de cerdo en
la alimentación, como tampoco el hecho de
haberse descubierto los sueros antiofídicos
justifica poner los dedos en la boca de una
cobra.
P:
Conclusión: Estoy realmente muy perturbado
por estas observaciones. Encuentro que hay
verdad en todo lo que Ud., ha dicho. Estoy
de acuerdo en que el cerdo es extremadamente
nocivo para la salud, por más higiénicas que
sean las condiciones en que se cría y
mantiene a los puercos actualmente.- |