Las
Bendiciones Especiales del mes de Rayab

Ciertos
días son muy especiales porque en ellos abunda la misericordia del
Señor, Su gracia y Generosidad inunda como el océano, Él absuelve y
concede Su perdón en Sus sirvientes, y Él trae la alegría a aquéllos
que se arrepienten ante Él, honrándolos con el Paraíso y Su Belleza.
Es a través de Su divina misericordia que Él nos concede tales días,
tales noches, tales horas.
Estos tiempos especiales incluyen la primera noche del mes de Rayab,
y la primera noche del jueves de ese mismo mes. La siguiente noble
Tradición fue reportada por el venerado Hassan, el querido nieto del
bendito Profeta:
“Hay cuatro noches en el año cuando la misericordia de Al-láh, Su
perdón, Su generosidad, Su recompensa cae como la lluvia sobre este
el mundo. Benditos son aquellos que saben o vendrán a saber el valor
de estas noches, a saber: 1) la primera noche del noble mes de Rayab;
2) la noche llamada Bara'a (la Absolución), la decimoquinta noche
del noble mes de Sha°ban; 3) la noche de la fiesta de Ramadán; 4) la
noche de la fiesta de Sacrificio".
Aquéllos que aprecian el valor y el mérito de tales noches no pasan
estos benditos momentos en la desobediencia sino en el culto y la
obediencia, caridad y buenas acciones, oración y súplica. En tales
noches ellos obtienen el Buen Placer (ridwan) de su Señor.
El bendito Mensajero dijo:
"Si alguien guarda la vigilia en la primera noche del mes de Rayab
en recuerdo de Dios, mientras otros corazones mueren, su corazón no
morirá. El Uno Todo Glorioso sumerge a ese sirviente en Su
misericordia y lo hace deja limpio de errores y sus consecuencias
como en el día en que su madre lo dio a luz. A través de la
misericordia de esa noche, él recibe el permiso para interceder por
setenta personas condenadas al Infierno".
¡Qué gracia y generosidad nosotros vemos aquí!... No sólo él es
perdonado sino que también recibe la autoridad para interceder por
otras setenta personas. ¡Qué gracia, qué generosidad, que noche tan
bendita es esta! ¿Qué se le puede decir a aquéllos que no pueden
apreciar el valor y la recompensa de esta noche, que se apartan de
Al-láh y siguen otros caminos, quienes no aprecian lo valioso de sus
vidas y la tiran a los vientos?
El bendito Mensajero dijo: "Mi Comunidad, benefíciense del Mes de
Al-láh. El mes de Rayab es ciertamente el Mes de Al-láh. Si alguien
espera la recompensa de Al-láh, ayunará durante un día por ese mes,
y el Paraíso será suyo por derecho. Él experimentará el Paraíso.
Nuestro
Amo noble dijo que en la noche de su Ascensión él vio un río en el
Paraíso donde el agua era más dulce que la miel, más fría que la
nieve y olía más dulcemente que el almizcle. Él le preguntó a
Gabriel, con él sea la paz: "¿Quién bebe de este río?" El bendito
Gabriel contestó: "El nombre de este río es Rayab. Si cualquier
miembro de tu Comunidad ayuna en el mes de Rayab y pronuncia
bendiciones sobre ti, el Señor Exaltado le concederá que él beba de
este río".
Aquéllos que desean beber de este río deben ayunar en Rayab, “el Mes
de Al-láh”, y enviar las bendiciones al Mensajero del Omnipotente,
el Intercesor en el Día de Juicio.
Cuando
el mes de Rayab ha terminado y entra en la Presencia Divina, el Todo
Glorioso y Exaltado le dice: "¡Oh Mi Mes! Te pregunto si ellos te
han amado. Mis sirvientes, ¿te han tratado con respeto?" El mes de
Rayab no dirá nada en respuesta, aunque el Señor hará una y otra vez
la misma pregunta hasta que finalmente Rayab dice: "¡Oh Señor, Tú
eres el que cubre todas las faltas! Les has ordenado a Tus
servidores que cubran las faltas de otros. Tu Mensajero me nombró el
“Mes Sordo”. Yo he oído lo que Tus servidores han entregado por
amor, pero fui sordo a su desobediencia y error". Esto explica por
qué el mes de Rayab es conocido como el “Mes Sordo”.
El Uno Todo Glorioso dice: "Tú eres Mi mes, no oyes ningún error.
Desde que aceptaste a Mis siervos junto con sus errores, yo he hecho
lo mismo y los he perdonado por tu causa. Con tal de que ellos
muestren el conciencia de arrepentimiento una vez, les perdonaré
cualquier transgresión que hayan cometido durante tu Mes".
Otra razón por la que el mes de Rayab se llama el “Mes Sordo” es
esta: dos ángeles de registro siempre están en a nuestro lado
anotando las cosas buenas y malas que nosotros hacemos, pero es una
peculiaridad de Rayab que durante este mes ellos graban sólo
nuestras acciones dignas y no las malas. Entonces en este mes de
Rayab las malas acciones de aquéllos que despliegan penitencia y
remordimiento de la vista y oído de los ángeles, ellos no pueden
grabarlos.
El significado literal de Rayab es: “Venerar, considerar grande".
Los custodios de la Kaaba la mantienen abierta desde el primero de
Rayab al último, en reverencia y respeto por este mes. En otros
meses, ellos mantienen la Kaaba cerrada excepto los lunes y jueves.
Ellos dicen: "Este mes es el Mes de La Realidad Divina y esta casa
es la Casa de Al-láh. Ya que el ser humano es servidor de la
Realidad Divina, ¿cómo nosotros podemos dejarlo fuera de Su Casa
durante el Mes de Al-láh?"
Había una vez una mujer en la Sagrada Mezquita en Jerusalén. Ella
trabajaba como empleada de servicio para complacer a Al-láh. Cuando
Rayab llegaba, ella agregaba el Sura al-Ikhlas doce veces en honor
de este mes a su práctica diaria. Durante un año ella continuó su
práctica usual de recitar este capítulo especial del Sagrado Qur'an,
cuando un día ella clamó: "Mi hijo, mi muerte está cercana. Cuando
Al-láh me lleve lejos quiero que tu me envuelvas en una mortaja
hecha por mí de estas ropas viejas que yo siempre he llevado
mientras le rendía culto a mi Señor y cuando servía". Éste fue su
última voluntad.
Unos días después ella murió (o más bien, pasó al otro reino de ser,
porque los creyentes se transforman; son sólo los incrédulos los que
mueren), pero el hijo no llevó a cabo el testamento de su madre. Él
compró una nueva mortaja para enrollar a su madre en ella. Él se
sentía mal ante amigos y enemigos por igual acerca de no haber hecho
su mortaja con su ropa vieja. Esa noche él vio a su madre en un
sueño. Ella le preguntaba a manera de reproche: "¿Por qué no has
llevado a cabo mi testamento?"
Cuando llegó la mañana el hijo tomó la ropa vieja de su madre y se
dirigió hacia el cementerio; no tenía ninguna otra opción que abrir
la tumba de su madre, y seguir sus instrucciones ya que en su sueño
ella le había dicho: "¿Por qué no has llevado a cabo mi testamento?
Estoy disgustada contigo. Sostengo esto contra ti'.'
Pero cuando él miró, la tumba estaba vacía. Su madre no estaba en
ella. Él estaba descarriado. Sólo ayer él la había enterrado aquí
con sus propias manos y le había realizado los últimos ritos. Él
empezó a llorar; ¿qué él iba a hacer ahora? Él oyó una voz
diciéndole: “¿Acaso no lo has oído, no lo sabias? Si alguien honra
Rayab, que es Nuestro mes, Nosotros no dejamos a esa persona sola en
la tumba”.
Aquéllos que sirven a Al-láh, que aman a Al-láh y son amigos de Al-láh
no son dejados en la oscuridad. Cuando ellos dejan este mundo,
encuentran la felicidad eterna. Ellos van a la vida eterna. A ellos
se les otorgan las recompensas que ningún ojo ha visto alguna vez, u
oídos escuchado, inconcebibles a la mente humana y al corazón.
Saquen provecho de tales días; tomen la oportunidad que ellos
presentan. Luego de un tiempo tú serás tomado de esta casa de
invitados en un ataúd y, al dolor de tus amigos y al deleite de tus
enemigos, serás depositado a ese agujero terrible, solo allí con tus
acciones.
En estos tres meses sobre todo, Su misericordia y Su generosidad son
desbordantes. Todas las noches una Voz puede oírse:
“¿No hay ninguno que nos ame para que Nosotros le amemos? ¿No hay
ninguno que se arrepienta para que Nosotros podamos aceptar su
arrepentimiento? ¿No hay ninguno que busque el perdón para que
Nosotros podamos perdonarle? ¿No hay ninguno con demande para que
Nosotros podamos concederle? ¿No hay ninguno buscando el Paraíso
para que Nosotros podamos dárselo? ¿No hay ninguno buscándome para
que yo pueda mostrarle Mi Belleza?".
El venerado Abu Bakr dijo: "La primera noche del viernes de Rayab es
la que nosotros llamamos Laylat al-Ragha'ib. En el tercer cuarto de
esa noche, hacia la mañana, los ángeles del cielo y de la tierra se
reúnen frente a la Ka°bba y realizan su súplica a Al-láh. El Uno
Todo Glorioso les dice: “Oh Mis ángeles, pregúntenMe lo que deseen.
. .” Los ángeles contestan: “Lo que nosotros preguntamos de Tu Ser
más Glorioso y Exaltado es si perdonas a la Comunidad de Muhammad
que guarda ayuno en honor del mes de Rayab”.
El Señor de la Majestad dice: “Ciertamente los perdono y los alegro
con el Paraíso y Mi Belleza”. Diciendo esto, Él nos sumerge, a la
Comunidad de Muhammad, en Su misericordia".
La venerada A´isha, Madre de los Creyentes, informó lo siguiente
acerca del bendito Mensajero:
"En el Día de la Resurrección todos los seres humanos tendrán
hambre. Las únicas excepciones serán los Profetas, las familias de
los Profetas, y aquéllos que ayunen los meses de Rayab, Sha°ban y
Ramadán. Aquéllos que ayunen los meses de Rayab, Sha°ban y Ramadán
no experimentarán ni el hambre ni la sed".
También se informa que el bendito Mensajero de Al-láh dijo: "Cuando
llegue el Día de la Resurrección, un heraldo proclamará: “¿Dónde
están aquéllos que ayunaron en honor del mes de Rayab?".
Después de esto una luz aparecerá. Gabriel y Miquel seguirán la
dirección de la luz. Aquéllos que honran el mes de Rayab y guardan
el ayuno los seguirán y pasarán como un relámpago por el puente del
Infierno llamado Sirat. Cuando ellos hayan hecho ese terrible cruce,
ellos agradecerán a Al-láh por haberlos cruzado a través del Sirat.
Cuando ellos realicen la postración oirán una Voz que les dirá: "Oh
ustedes quienes respetaron el mes de Rayab, levanten sus cabezas de
la postración. ¡Ahora entren a sus moradas en el Paraíso y saboreen
a puro deleite!" Así serán los favores mostrados a aquéllos que
honren a Rayab.
El bendito Mensajero dijo: "Si ustedes desean que sus almas sean
llevadas en el momento de la muerte en consuelo y sin dolor o
sedientas, que estén protegidas en ese momento del mal de la
negatividad y morir en la luz de la fe, entonces arrepiéntanse con
pesar de sus pasados errores cometidos durante el mes de Rayab e
inviertan la mayoría de sus días en ayunar. Recuerden muy a menudo a
su Señor. Entren a salvo en el Paraíso por gracia de su Señor".
El tiempo
Los tres meses sagrados: Tiempo de Amor, tiempo de Revelación y de
la comunidad
Queridos míos:
¿Qué es
tiempo y qué de sus afanes? Un día llegamos a encontrarnos en un
trabajo del alma, pensamos en nuestra carrera y en nuestra soledad
en la profesión elegida. Hoy llegan tiempos de oración en el
calendario sagrado del Islam.
Rayab,
Shaban y
Ramadan. El
alma se voltea hacia su secreto más profundo, donde no hay enfermos
y especialistas, donde el sol y la luna no se diferencian. El lugar
sin lugar del terapetura del alma se ensancha en la práctica del
ayuno, la oración, la acción compasiva, el honor a los padres, el
respeto por la sacralidad de la pareja -nuestro espejo-. Tiempo de
Amor, de Revelación y de la comunidad.
Autonoconocimiento de la dignidad más profunda de cada uno de
vosotros. Y lentamente, en el río de la vida, las aguas claras luego
de los torbellinos.
Mirar a un paciente. Ir al fondo. Dejar que una sola frase desate la
energía pura de su sistema. Dejarlo después en las manos de sus
sueños, de sus reacomodos y lágrimas y risas profundas. Sin tocarlo
más.
Tiempo de mirarse a sí mismo con ternura, con dedicación, con
compasión, desde el conocimiento de nuestra debilidad e indigencia
ante lo Real. Tomar refugio en Lo Más grande Que todo lo lo abarca
sin ser abarcado por pensamiento, imaginación o dualidad alguna.
Tiempo de Rayab,
el mes de Alláh, de la Verdad Unica que todo lo cobija y todo lo
abraza sin distinción.
Tiempo de Eclesiastés. De
Om Mani Padme Hum.
Reciban un abrazo de mi comunidad en el inicio de las fechas
sagradas del Islam, a sus almas llenas de amor.
Eclesiastés
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene
su hora:
2
Tiempo de nacer y tiempo de morir;
tiempo
de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;
3
tiempo de matar y tiempo de sanar;
tiempo
de destruir y tiempo de construir;
4
tiempo de llorar y tiempo de reír;
tiempo
de estar de duelo y tiempo de bailar;
5
tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras;
tiempo
de abrazar y tiempo de dejar de abrazar;
6
tiempo de buscar y tiempo de perder;
tiempo
de guardar y tiempo de arrojar;
7
tiempo de romper y tiempo de coser;
tiempo
de callar y tiempo de hablar;
8
tiempo de amar y tiempo de aborrecer;
tiempo
de guerra y tiempo de paz.
9 ¿Qué
provecho saca el que hace algo, de aquello en que se afana?
10 He
considerado la tarea que Dios ha dado a los hijos del hombre, para
que se ocupen en ella.
11 Todo
lo hizo hermoso en su tiempo; también ha puesto eternidad en el
corazón de ellos, de modo que el hombre no alcanza a comprender la
obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.
12 Yo
sé que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse y pasarlo bien
en su vida.
13 Y
también, que es un don de Dios que todo hombre coma y beba y goce
del fruto de todo su duro trabajo.
14 Sé
que todo lo que Dios hace permanecerá para siempre. Sobre ello no
hay que añadir, ni de ello hay que disminuir. Así lo ha hecho Dios,
para que los hombres teman delante de él.
15
Aquello que fue ya es, y lo que ha de ser ya fue. Dios recupera lo
que ya pasó
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