¡Yo ya no creo en Dios, yo le creo a Dios!
Leyendo la maravilla del sura 67 el dominio “Al Mulk” he llegado a una hermosa conclusión que quisiera compartirla con usted, la cual la he denominado: “yo ya no debo creer en Dios”
El creer en Dios, es una etapa de la vida de un ser humano pero se debería superar. Cuando yo digo que creo en Dios, estoy simplemente dando mi concepto personal de algo para mi grande pero ante el creador muy pequeño y limitado. El creer en yo en Dios depende de mi fe, de mi estado de ánimo y de mi conocimiento.
El sura 67 el Dominio “Al Mulk” dice: << ¡Bendito sea aquél en cuya mano está el dominio! Es Omnipotente. Es quien ha creado la muerte y la vida para probarlos, para ver quien de vosotros es el que mejor se porta es el Poderoso, el Indulgente. Es quien ha creado siete cielos superpuestos. No vez ninguna contradicción en la creación del Compasivo.
¡Mira otra vez! ¿Adviertes alguna falla?
Luego, mira atrás dos veces: tu mirada volverá a ti cansada, agotada. Hemos engalanado el cielo más bajo con luminares, de los que hemos hecho proyectiles contra los demonios y hemos preparado para ellos el castigo del fuego de la gehena.
Cuando vemos tan Sabias Palabras decir simplemente “yo creo en Dios” no hemos cumplido realmente con el objetivo Divino. Dios Altísimo lo está diciendo: “hasta el más tonto e incapaz sabe que él ha sido el Creador, no hay algo maravilloso en ello. El haberlos creado es que los hace creer. ¿Puede haber un ser humano que se crea que por sus propios medios o por la sabia naturaleza? Creer que es sencillo e innato, Dios nos creó para que creyéramos, entonces si no fuera sido así, seguro que no nos habría creado.
Continua diciendo el Dios Sapientísimo en la aleya 6 del sura “Al Mulk” el Dominio: “Quienes no hayan Creído en su Señor tendrán el castigo del infierno”. ¡Qué mal Fin “Bisal Masir!.
La hermosa reflexión que tengo en este Mes Sagrado de Ramadán leyendo las aleyas de este hermoso libro revelado por Dios, es la siguiente: “yo no creo en Dios, yo le creo a Dios”.
Si hermanos y hermanas debo es creerle a Dios, el creer yo en Dios fue una etapa de mi vida, ya es tiempo que debo creerle a Dios. Cuando creo en Dios, no solo es como darme cuenta que nací de un padre, eso es sencillo y natural, pero cuando yo le creo a mi padre es cuando realmente se el valor de un Padre. Nos hemos encerrado en decir, ¿Vo crees? Yo sí creo, ¿Vo crees? Yo sí creo. Hasta nos sentimos orgullosos cuando nos llaman creyentes. Porque creemos que existe un Creador.
Porque no empezamos a avanzar nuestra fe en conocimiento y superemos el creer en Dios y busquemos todo lo que él hace que yo le crea.
Aunque no les parezca interesante esta reflexión sirve para rectificar al Creador. Es como yo llegara por algún motivo de mi vida a decir que la persona que me engendro no es mi padre, eso no hará quitarle los atributos a mi padre, si no a mí como hijo, siempre será mi padre aunque llegará no aceptarlo. Con Dios Altísimo sobrepasa mi ejemplo, en el caso que yo negara creer en Dios, el seguiría haciendo miles y miles cosas en la Creación, continuamente Dios Poderoso, sea que creamos o no creamos en él, él seguirá haciendo lo que lo caracteriza “tener el Dominio” el poder para cada instante seguir creando.
Dice el mismo sura El Dominio en la aleya 12: <<”Quienes hayan tenido miedo a su Señor en secreto tendrán perdón y una gran recompensa. Da lo mismo que mantengáis ocultas vuestras palabras o que la divulguéis. El conoce bien lo que encierran los pechos. ¿No va a saber quién ha Creado, el que es Sutil, el Bien informado? Él es quien os ha hecho dócil la tierra. Recorredla, pues, de acá para allá y comed de su sustento. La Resurrección se hará se hará hacia él…>>.
“Yo le creo a Dios” el creerle a Dios si pensamos más a fondo lo que se merece, él es digno de alabanza, ver todo lo que él hace, sobrepasa mi concepto de creer, el yo creer es muy limitado, pero el creerle es muy profundo ya que lo que él hace no lo veo solo yo si no el mundo entero, es más lo ven todos los mundos creados por él. El Sagrado Corán está lleno de versículos donde sobrepasa la etapa “en yo creo en Dios a yo le creo a Dios”.
Deleitémoslo en este Mes Sagrado de Ramadán con apartes de esta reflexión.
¿Estáis a salvo de quien está en el cielo haga que la tierra os trague? (67:16).
¿O estáis a salvo de que quien está en el cielo envía contra vosotros una tempestad de arena? (67:17).
¿Es que no han visto las aves encima de ellos, desplegando y recogiendo las alas? Sólo el compasivo las sostienen (67:19).
¿Quién es el que os Proveería de sustento si Él interrumpiera su sustento? (67:21).
Quien anda agachado ¿va mejor dirigido que quien anda erguido por una vía recta? (67:22).
<<Él es quien os ha Creado, Quien os ha dado el oído, la vista y el intelecto. ¡Qué poco agradecido sois!>> (67:23).
<<Él es quien os ha diseminado por la tierra. Y hacia él seréis congregados>>  (67:24).
¿Qué os parece? Si el agua se os agotara una mañana. ¿Quién iba a traerlos agua viva? (67:30).
Hermanos y Hermanas leyendo el sura 55 encontré treinta y una vez una pregunta que me hace que debo sobrepasar la etapa de yo creo en Dios a yo le creo a Dios.
¿Cuál, pues, de los Beneficios de vuestro Señor negareis? (31 veces en el sura 55).
En el nombre de Dios el Clemente el Misericordioso.
<<”El Compasivo, he enseñado el Corán, ha creado al hombre, le ha enseñado a explicar, el sol y la luna, para cómputo>> (55; 1-5).
Las estrellas y los árboles se Prosternan. Ha elevado el cielo. Ha establecido la balanza, para que no faltéis al peso (55; 6:8).
“Creó al hombre de arcilla, como la cerámica, creó a los genios de fuego puro, Señor de los orientes y Señor de los occidentes” (55; 14:17).
“Ha dejado fluir las dos grandes masas de agua, que se encuentran, pero las separa una barrera que no rebasan. De ambas provienen la perla y el coral” (55; 19-22).
“suyas son las embarcaciones, que sobresalen en el mar como mojones, todo aquel que esta sobre ella es perecedero, pero subsiste tu Señor, el Majestuoso y Honorable” (55; 24-27).
“los que están en los cielos y en la tierra le imploran, siempre está ocupado  en algo, nos ocuparemos detenidamente de vosotros, dos cargas. ¡Compañía de genios y de hombres! ¡Atravesad, si podéis. Las regiones celestiales y terrestres! Pero no podéis atravesarlas sin ayuda de una autoridad… (Sura 55: 29-33).
“serán lanzadas contra vosotros llamaradas de fuegos sin humo y de bronce fundido, y no podréis defenderos, cuando el cielo se hienda y se tiña de rojo coráceo, ese día ni los hombres ni los genios serán interrogados acerca de su pecado” (55; 35-39).
“Los pecadores serán reconocidos por sus rasgos y se les cogerá por el copete y por los pies, ¡esa es la gehena que los pecadores desmentían!, no pararan de ir y venir entre ella y el agua muy caliente. Para quien en cambio, haya temido comparecer ante su Señor, habrá dos jardines, frondosos (55; 41-48).
“Con dos fuentes manando, en ellos habrá dos especies de cada fruta, estarán reclinados especies de cada fruta, estarán reclinados en alfombras forradas de brocado. Tendrán a su alcance la fruta de los dos Jardines. (55; 50-54).
Estarán en ellos las de recatado mirar, no tocadas hasta entonces por hombres ni genio, cual Jacinto y coral, la retribución del bien obrar ¿es otra que el mismo bien obrar? (55; 54-60).
“Además de esos dos, habrá otros dos jardines, verdinegros, con dos fuentes abundantes, en ambos habrá fruta, palmeras y granados” (55; 62-68).
“En ellos habrá buenas, bellas, huríes, retiradas en los pabellones, no tacadas hasta entonces por hombre ni genios, reclinados en cojines verdes y bellas alfombras.
¡Bendito sea el nombre de tu Señor el Majestuoso y Honorable!.
Fabiai-a-la ¡rab- bikuma tukad- diban!.
¿Cuál, pues, de los beneficios de vuestro señor negareis?
 
 
 
 
Por el Guía Espiritual de la Comunidad Islámica de Colombia
Sheij Munir Valencia Potes